domingo, 9 de diciembre de 2012

Que te duela

Siempre me imaginé la poesía como algo que te toque, que te llegue, un fuerte tufo amoniacal en una madrugada post resaca, el dolor de cabeza y los dulces recuerdos de la  noche anterior, o no tan dulces, tal vez bochornosos.
Algo que te resbala por el pecho y estruja el corazón.
Por eso, esta letra es una de las formas de poesía más grandes que existen, porque nunca me resultó indiferente:


EL CAMIÓN
Pequeña orquesta reincidentes



Pasé despacio y saludé a policías y puesteros
del puente nada se nombró por donde la vi asomarse
la larga fila de camiones le volaba el pelo largo
el mío pesaba también, volví y ya no había nada para mí

La carga pesa y alenta 
y las huellas te van llevando, 
clavándote y arropando
pero ves el espejo y volanteás
a buscarla como sea
el ansia ciega contra el sol
se lleva otro día en tu nariz
"Mañana Mama voy vendé,
dame un beso y no me esperes.
Las cajas ya las entregué
la lona se la dejo al Rober".
y voy a seguir a pie caminando,
más arriba, más liviano,
porque siempre anda en los puentes
Y las rutas chicas ripios
que yo piso se deshacen
como el polvo entre mis pasos
bajo un sol que quema el día en tu nariz

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